Volver
23/07/2020

El cuidado del olivo cuando aprieta el calor

Agro Sevilla
 

El olivo es un árbol con una importante capacidad de adaptación a todo tipo de suelo y clima, un árbol agradecido que, por regla general, ofrece un alto grado de resistencia al sol y al calor del verano, pero que también requiere de cuidados en esta época. En Agro Sevilla somos conocedores de esos cuidados que necesita el olivo, un árbol al que nuestros agricultores dedican todos sus esfuerzos y experiencia dentro de un modelo de agricultura sostenible

Se suele decir que los olivos adoran el clima templado, las noches cálidas y el sol; tres requisitos que se encuentran fácilmente en Andalucía. No obstante, las temperaturas extremas que también alcanzamos, muy elevadas en verano y  con heladas frecuentes en invierno, hacen necesario fortalecer y endurecer el olivo. Cuanto más sano esté el árbol, mejor comportamiento tendrá en la época estival y mejores serán sus frutos. 

La llegada de las altas temperaturas traen algunos riesgos para las plantaciones del olivar. Entre ellas se encuentran plagas típicas de esta época del año, cambios en el suelo y en el clima que pueden afectar la salud del olivar, el control del agua etc. 

  • Estrés hídrico. En esta época del año se produce mucha transpiración por estos árboles, por lo que es necesario controlar el riego evitando que se produzca falta de agua o humedad. Aunque el olivo sea un árbol resistente a nuestro clima, no hay que pasar por alto que la existencia de recursos hídricos para el árbol requiere, como es lógico,  una atención constante. 
  • Necesidad de minerales. Entre los minerales que se han de proveer al olivo a lo largo del año, se encuentran el nitrógeno, el potasio, el fósforo, el hierro o el boro. Es importante mantener una adecuada concentración de estos nutrientes durante todo el año, pero más si cabe en períodos especialmente secos. Sus adecuados niveles tienen efecto directo sobre la producción.

Normalmente, el olivo se considera un árbol duro, habituado a las condiciones naturales donde crezca. Aunque su riego se basa en la lluvia natural y  sus raíces tengan suficiente capacidad  para profundizar en el suelo y abastecerse de agua hay síntomas que nos pueden alertar de problemas derivados de la sequedad del verano. Si el árbol comienza a perder las hojas, será una clara señal de que está sediento.

Durante los meses de verano es esencial además controlar el ciclo de vida del olivo. 

En torno al solsticio de verano tiene lugar el envero. Las aceitunas crecen hasta su tamaño final y adquieren progresivamente un tono más oscuro. En esta época también es importante tener bajo control, y equilibrar, los nutrientes del olivo para asegurar buenos frutos. La técnica del “desvareto”, que se lleva a cabo a final de verano, consiste en eliminar las pequeñas ramas, o varetas, que brotan  en la parte inferior del tronco del olivo. Eso sí, estas varetas habrán cumplido ya la función de proteger con su sombra al árbol durante las semanas más duras del verano.

Tras la época estival, el olivo continuará con su ciclo de vida, culminando en otoño con la maduración del fruto y su posterior recolección, en un proceso que logra llevar cada año la aceituna de Agro Sevilla del olivo a la mesa del consumidor.