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02/06/2020

El cultivo del olivo: una actividad sostenible, una actividad esencial

Agro Sevilla
 

Lograr un futuro sostenible en los ámbitos productivos es un gran reto para todas las industrias; la agricultura juega un papel fundamental en la lucha por este objetivo común y trabaja para satisfacer las necesidades alimenticias respetando el entorno. En este período de pandemia de Covid-19, en el que solo actividades esenciales como la agrícola se han mantenido, hemos podido comprobar, no sólo magníficas demostraciones de compromiso, sino también el perfecto equilibrio de nuestra industria olivarera con el medio ambiente

El olivar español es un ejemplo de cultivo sostenible, casi un tercio de la superficie del olivar es cultivada utilizando procedimientos más respetuosos con el medio ambiente para garantizar un futuro más verde. La sostenibilidad es uno de los valores de Agro Sevilla, por ello buscamos fomentar la sostenibilidad en todos los procesos, para minimizar el impacto en la naturaleza del olivar a través de nuestro sistema de producción integrada.

 

El mínimo impacto ambiental del sector olivarero 

Durante las semanas de confinamiento, en las que se han reducido radicalmente las actividades humanas, se ha experimentado un notable descenso de los niveles de contaminación en todo el mundo. La industria alimentaria sí ha mantenido su actividad (de esencial valor social) para asegurar el abastecimiento de la población. Una producción que no ha provocado impacto alguno sobre el medio ambiente, antes bien al contrario.

Este descenso récord de la contaminación confirma la sostenibilidad de la industria agrícola y su nula influencia en el cambio climático. Según un estudio desarrollado por el Centro de Tecnologías Físicas de la Universitat Politècnica de València con datos de la Agencia Espacial Europea, los niveles de dióxido de nitrógeno se han reducido un 64% en grandes españolas, mientras los sectores incluidos en la industria alimentaria, como el sector olivarero, seguían con su actividad normal.

Así mismo, los datos publicados en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero esclarecen que la actividad agrícola supone un 11,9% del total de emisiones de GEI de nuestro país, una cifra muy inferior a las emisiones de sectores como el transporte, la industria o la electricidad.

El compromiso de Agro Sevilla con el medio ambiente es inherente a los orígenes de la empresa. Un pilar básico de nuestro código de valores que se traduce en políticas concretas de actuación en toda la cadena de producción y en medidas certificadas de eficiencia y sostenibilidad.