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14/09/2020

La campaña de la aceituna de mesa, la nueva normalidad del verdeo

Agro Sevilla
 

Cada año, tras finalizar la época estival, la aceituna adquiere el grado de maduración necesario para ser recogida, y los olivareros andaluces se preparan para la recolección de la aceituna. Una tradición milenaria que este año afronta una de sus campañas más excepcionales. 

En anteriores ocasiones, hemos dedicado artículos a contar las particularidades de la campaña de la aceituna y el verdeo. El desarrollo del mismo se lleva a cabo desde finales de septiembre, hasta noviembre, en función de la variedad de aceituna. 

Es cierto que la técnica del verdeo se lleva utilizando desde hace siglos, también es cierto que esta ha evolucionado considerablemente gracias a los avances tecnológicos. Tradicionalmente, la recogida de la aceituna se hacía a mano mediante la técnica del “ordeño” del olivo. A día de hoy, son pocos los agricultores que mantienen esta técnica. En la mayoría de olivares, el “ordeño” se complementa con maquinaria como los vibradores, una especie de brazo mecánico que favorece la caída del fruto sobre unas mallas o “fardones” colocadas debajo y alrededor de la copa del olivo para que no entre en contacto con el suelo. 

Puede parecer sencillo, pero lo cierto es que la labor de estos agricultores requiere de mucha técnica, ya que es esencial no dañar el fruto, golpeando de forma lateral y hacia abajo las ramas para causar el menor daño posible al olivo.


El verdeo 2020, una campaña marcada por la Covid-19

Este año la campaña de la aceituna de mesa, como todos los sectores, también se verá afectada por la situación que estamos viviendo. Arranca la campaña de verdeo cargada de incertidumbre entre los olivareros, con muchas incógnitas no solo en el ámbito laboral, también el comercial y el agronómico. 

Desde el pasado 2 de septiembre entró en vigor la orden por la que se adoptan las medidas preventivas de salud pública a llevar a cabo en las explotaciones agrarias andaluzas con trabajadores temporales, ya que está encaminada a la detección temprana de posibles casos, el aislamiento y el control de la transmisión.

En cuanto a las medidas de seguridad a implementar y a cumplir estrictamente se encuentran las cuadrillas estables de jornaleros, donde se identifique perfectamente a cada persona; dentro de una explotación será necesario que los integrantes de la plantilla cumplan la distancia de seguridad siempre que esto sea posible, quedando prohibido el contacto entre las diferentes cuadrillas. 

Los geles hidroalcohólicos deben estar presentes, siendo necesario desinfectar todas las herramientas de trabajo. En cuanto al uso de mascarillas es obligatorio durante la jornada de trabajo excepto cuando su uso sea incompatible con las limitaciones climatológicas y siempre y cuando se respeten las medidas de seguridad. Los turnos de descanso serán escalonados, estableciéndose turnos entre las diferentes cuadrillas de jornaleros. 

Sin duda, este está siendo un año complejo en todos los sentidos, y un auténtico reto para muchos sectores, también el olivarero. No nos cabe duda de que nuestros agricultores y cooperativas socias harán todo lo posible para que la cosecha salga adelante con todas las garantías de seguridad y calidad.