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17/02/2020

La industria agroalimentaria de Andalucía, un modelo admirado en el mundo

Agro Sevilla
 

Andalucía está cosechando los frutos (nunca mejor dicho) de un trabajo constante y ejemplar en su industria agroalimentaria. El sector agrícola andaluz se ha convertido en los últimos años en un modelo que sirve de ejemplo e imitación para otras economías. Empresas como Agro Sevilla son testigos y artífices de esta proyección que provoca admiración en medio mundo. Allá por donde vamos, ondeamos orgullosos la bandera del esfuerzo de nuestra gente que, desde el corazón de Andalucía, ha sido capaz de liderar los mercados internacionales con productos únicos como la aceituna de mesa.

La agroindustria andaluza es un sector renovado. Su evolución a lo largo del presente siglo ha sido sólida a la vez que audaz, siempre con la mirada puesta en el futuro y atenta a las transformaciones tecnológicas, a los cambios en los hábitos de consumo e incluso a los avatares climáticos y geoestratégicos. Hoy por hoy, el sector agrícola de Andalucía constituye el gran motor económico de la región, gracias a un nuevo modelo productivo innovador que vela por la sostenibilidad y la conservación del entorno, a una calidad y posicionamiento del producto que dispara las exportaciones, y a una creación de valor añadido que permite generar empleo y dinamizar la vida de nuestros pueblos. 

La balanza comercial de Andalucía tiene en la agricultura su principal baluarte. Líder en volumen de exportaciones agroalimentarias a nivel español, Andalucía ha sabido ser competitiva en el panorama internacional, liderando el mercado europeo y ganando posiciones cada año en mercados como el asiático. Agro Sevilla es el mejor ejemplo de este modelo de éxito y liderazgo, no en vano es el primer productor y exportador de aceituna de mesa en todo el mundo.
 

Una producción respetuosa con el medio ambiente 

Andalucía ha apostado por dar un paso adelante en un modelo de agricultura sostenible que contribuya a preservar el valor medio ambiental y paisajístico de nuestro entorno. El olivar en sí mismo constituye un perfecto ejemplo de actividad agrícola relacionada con el paisaje, hasta el punto de ser un elemento fundamental en la definición de una identidad cultural ligada a un ecosistema único. Sin duda, el olivar es inherente a Andalucía y forma parte de su riqueza natural, configurando un bosque que favorece la existencia de flora y fauna propias.

Desde las instituciones de nuestra comunidad se impulsan criterios de economía circular para una mejor gestión de los recursos en el ámbito de la agroindustria. Se ha diseñado un modelo que aboga por una agricultura más productiva, más resistente ante riesgos climatológicos, más vigilante de la calidad del suelo. Un bajo impacto ambiental, en definitiva, que incluso está permitiendo recuperar tierras agrícolas en zonas anteriormente yermas, con el consiguiente beneficio del entorno natural y del tejido socioeconómico.

El Sistema de Producción Integrada de Agro Sevilla comparte ese respeto a la biodiversidad natural, conciliando prácticas respetuosas con el medio ambiente y promoviendo la sostenibilidad de todas las fases de la actividad agrícola y productiva. La modernización empresarial del campo andaluz también reside en estas prácticas sostenibles, capaces de añadir aún más valor a un producto de una calidad extraordinaria.